Carta personal
Querido yo de 23 años,
CDMX, 25 de marzo de 2025
Esta carta es un balance de nuestra vida hasta ahora, un recuento de lo que hemos vivido, aprendido y superado. Hay momentos de dolor y de alegría, de logros y de despedidas, pero cada uno nos ha forjado en lo que somos hoy.
Uno de los golpes más duros que recibimos fue no poder cumplir nuestro sueño de ser futbolista profesional. Aunque fuimos aceptados en la Universidad del Fútbol en Pachuca, circunstancias ajenas a nosotros nos impidieron estudiar ahí. Fue de las noticias más dolorosas que hemos recibido hasta nuestros 23 años. Lloramos en la soledad de nuestra habitación, en la oscuridad, dejando salir la tristeza. Pero lo superamos, como siempre lo hemos hecho, porque somos más fuertes de lo que creemos.
Ese golpe nos obligó a quedarnos dos años más en la misma prepa, soportando a cierto profesor. No fue fácil, pero lo logramos. Y aunque ese sueño no se cumplió, alcanzamos otra meta: narrar fútbol. La pandemia nos abrió las puertas de los medios digitales y nos permitió tomar un micrófono para hacer lo que amamos. No hemos llegado aún a nuestra meta final, pero estamos en el camino.
En la universidad conocimos a grandes profesores que al principio nos intimidaron, pero con el tiempo aprendimos que solo hacía falta hacer lo que pedían y listo. También nos enamoramos. Si pudiera darte un consejo, sería que no lo hicieras, porque termina mal. Sin embargo, en el camino conocimos grandes personas que valieron la pena y dejaron huella en nuestra vida.
En lo personal, finalmente cumplimos un sueño de la infancia: visitar Puerto Vallarta. Irónicamente, nuestro destino playero favorito terminó siendo el Puerto de Veracruz, algo que solo nosotros entendemos. También aprendimos que no necesitamos muchos amigos, solo los correctos. Los que tenemos son leales y suficientes, y nos han acompañado en cada etapa de nuestra vida.
En estos años, vivimos uno de los momentos más difíciles: la pérdida de nuestro abuelito. Pero la vida nos dio algo hermoso: Hachi, nuestro perrito. Es el ser más bello del planeta y ha sido un maestro en enseñarnos el amor incondicional. Pensábamos que entendíamos la empatía y la hermandad, pero él nos mostró su verdadero significado. Quiérelo y disfrútalo, porque su amor es inigualable.
Entre 2021 y 2024, nos mudamos de la CDMX, donde vivimos diez años. Salir de ahí fue de los peores días de nuestra vida. Dejamos atrás amigos, aventuras y recuerdos que no volverán. Pasamos dos años lejos, para después regresar a Guadalajara, nuestra ciudad de origen, aunque sabemos que nada será igual. Fueron noches de lágrimas y nostalgia, extrañando a nuestros papás y a Hachi porque ahora vivimos como foráneos en la ciudad que nos vio crecer.
En cuanto al libro que siempre quisimos escribir, seguimos buscando el tema perfecto. Pero hay algo que es seguro: el fútbol es nuestra pasión y quizás ahí esté la historia que queremos contar.
Seguimos sumando experiencias para tener en un futuro nuestro propio corrido.
Este es nuestro camino hasta ahora. No olvides quién eres ni de dónde vienes. Sigue soñando, sigue luchando y, sobre todo, sigue disfrutando cada momento, porque las victorias saben mejor cuando se han peleado con el corazón.
Con cariño, Tu yo del presente
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